La
finalidad principal de este proyecto reside en la elaboración,
puesta en práctica
y evaluación de
un conjunto de materiales curriculares que hagan posible el
difícil reto de la atención a la diversidad en las aulas. Las Unidades Didácticas abordan
uno de los temas transversales más relevantes, el de la Educación
para la Salud, y se dirigen al alumnado de Educación
Secundaria Obligatoria.
Elaborar
una serie de Unidades Didácticas con estructura similar
a la de los materiales incluidos en nuestro proyecto,
Más Ciencia.
Drogas
legales: alcohol y tabaco.
Drogas en la calle: éxtasis, cocaína, etc.
Nutrición y complementos alimentarios ¿verdad
o ficción?: vitaminas, jalea real, homeopatía,
antioxidantes, ginseng, etc.
Trastornos alimentarios: anorexia y bulimia.
Controlando los sentimientos fuertes. I. El miedo.
Controlando los sentimientos fuertes. II. Ira y tristeza.
Doping en el deporte.
Métodos anticonceptivos.
El estrés y formas de relajación.
Enfermedades de transmisión sexual (ETS): SIDA y
venéreas.
Contaminación y salud: agua, aire y ruido.
Incorporar
a estas Unidades dos de las estrategias de enseñanza
más potentes para el tratamiento de la diversidad:
El
trabajo en pequeños grupos en cualquiera de
sus diversas formas, desde el aprendizaje cooperativo hasta
la colaboración entre iguales, pasando por los juegos
de roles, las controversias constructivas, etc. De este
modo se pretende favorecer la interacción social,
la consolidación del aula como verdadero colectivo
que desarrolla un trabajo común y, por último,
la colaboración con grupos de estudiantes de otros
centros educativos.
La
utilización de Internet, no sólo como
fuente de información, sino, y principalmente, como
instrumento que permita la colaboración entre
grupos de estudiantes de diferentes institutos y colegios.
Para ello se ha creado esta página Web.
Aplicar
y evaluar el funcionamiento de las Unidades antes citadas
respecto al logro de la equidad en las clases heterogéneas.
Uno
de los principales problemas que se va a estudiar es el
del estatus. Éste consiste en la posibilidad de que
en los pequeños grupos se originen diferentes posiciones,
unas más influyentes que otras, con el consiguiente
perjuicio para los alumnos menos participativos. Recuérdese
que existe una relación lineal y significativa entre
el número de verbalizaciones y el aprendizaje. Una
de las posibles soluciones a este problema, alternativa
que será explorada en nuestro proyecto, reside en
el diseño de tareas que promuevan la implicación
de todos los componentes del grupo, ideal que se intentará
alcanzar por medio de actividades que requieran la puesta
en acción, en un tiempo limitado, de un buen número
de capacidades (véase el siguiente objetivo). Lo
que se persigue es que nadie monopolice los procesos de
discusión, así como que todos tengan la oportunidad
de contribuir de modo relevante al trabajo colectivo.
Incluir,
por lo tanto, actividades que requieran para su realización
de capacidades múltiples, muy diversas (Multiple-Ability
Curriculum). Entre ellas cabe citar, además de las
básicas de leer y escribir de forma comprensiva y de
realizar cálculos sencillos, otras de índole
más compleja, tales como:
extraer
y comprender a fondo la información de diferentes
fuentes y soportes;
recoger y analizar datos y hallazgos representados en diagramas,
gráficas, esquemas y tablas;
llevar a cabo actividades prácticas de laboratorio;
explorar conclusiones alternativas;
fomentar el pensamiento inventivo y creativo;
crear y usar modelos;
cooperar en pequeño y gran grupo;
comunicar mensajes orales y escritos de forma persuasiva;
resolver problemas;
Elaborar,
aplicar y analizar los resultados de una escala de actitudes
sobre salud, con el fin de comprobar si del desarrollo del proyecto
se deriva un cambio en el sentido deseado- en las actitudes
del alumnado que se implique en el trabajo.
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