TALLER DE MICROCUENTOS
EN 1º DE BACHILLERATO

Enamorados David Roca
Solía jugar con
ella y en muchas ocasiones dormíamos en la misma cama. Éramos
muy amigos, aunque realmente la amaba. Soñaba continuamente
en hacerla feliz y en darle descendencia. Mi vida no tenía
sentido sin ella, mi vida giraba en torno a ella. Su nombre,
Estrella, explicaba claramente lo bella que era.
Días más tarde me di cuenta
de que ella también me quería. Poco después, dos espeluznantes
individuos vestidos con una bata verde, tras observar como
la lamía, decidieron acabar con mi fertilidad en esa fría
mesa metálica que nunca podré borrar de mi memoria. Cuando
me recuperé de la inter-vención, aprecié que Estrella había
abandonado a su familia. Nunca más volví a ver su rubio rostro
ni a escuchar sus dulces ladridos.
OTRA
VEZ Josep Xavier
Pontí
Me
levanto sobresaltado, sudoroso... nada nuevo. En la habitación
solo veo oscuridad. Decido vestirme y coger el coche.
Como cada noche, llueve y todo
lo que me rodea es de un color ya conocido. Vuelvo a estar
como siempre; pero ambos sabemos que será la última vez, y
no porque tú lo hayas decidido, sino, porque yo te he vencido.
INDECISIÓN Ana
Montull Castañ
Cada
día le esperaba sentada en el mismo banco; él
pasaba a la misma hora, compraba el periódico y se
dirigía siempre hacia la misma dirección.
No
me conocía, pero por fin decidí dar el paso
y contarle que estaba loca por él. Aquel día
la muerte pasó en su lugar y me dijo que ya era demasiado
tarde.
¡Qué
raro! Ana
Nuez Usón
Me
sentía leve, ligero, casi como humo; a mi alrededor
olía a pino, a madera recién barnizada. Caminando
por aquella senda, me crucé con mi abuelo; me sonrió,
aunque, extrañamente, no me dijo nada. Yo pensé:¡qué
raro, si yo lo conozco! Parecía bastante feliz, casi
tanto como me sentía yo. Me pregunté qué
hacía mi abuelo allí.
De pronto, unos extraños
ruidos resonaron en mi cabeza e intenté identificarlos
con algo; caí en la cuenta: era el ruido de tierra
y piedras que caían sobre mi ataúd.
UN DÍA
MÁS David
Samaniego
Me
levanté un día más en la ardua tarea
de ir a trabajar. La vi nada más llegar, a pesar de
la multitud, tan guapa y tan radiante como todos los días.
A partir de ese momento sólo existíamos ella
y yo.
Ella me miraba. Noté
como esa mirada penetraba hasta el fondo de mi alma. Me di
cuenta de que podía saber todo lo que sentía
por ella.
Se acercó a mi y ya no
hicieron falta las palabras;tan solo dejamos que nuestros
labios se fundieran.
Ojalá todo lo que he contado
hubiera sucedido, porque en realidad yo estaba sentado en
una butaca del cine y este era el argumento de la película
LA SOLUCIÓN Andrea
Aribau
El
sabía que tra esa puerta encontraría la solución
a todos sus problemas, a sus noches en vela, a sus angustias.......
Cogió el pomo
con decisión, lo giró y empezó a abrir
la puerta, y tras ella encontró otra puerta, y otra,
y otra, y otra.... y se dio cuenta que su problema no tenía
solución.
EL TÚNEL Jesús
Bellosta
Se
notó una oscuridad especial, más profunda que
la de una simple noche; era un túnel.
Al
entrar me sacudió una ola de viento muy frío
¿Por qué no había salida?
LA BODA
Marta Oliver
Todos
los invitados estaban en la iglesia emocionados observando
a los novios que estaban radiantes de felicidad al vivir el
día en el que se iban a unir para siempre.
Entonces,
el cura pronunció las palabras más esperadas:
"puede besar a la novia".
El
marido, acercándose a ella, fue cerrando los ojos hasta
besarla. Los invitados, de repente, empezaron a gritar; la
esposa se había convertido en un montón de cenizas.
El
novio, sobresaltado, abrió os ojos y vio como, envuelto
en la oscuridad, el reloj marcaba que faltaban todavía
dos horas para la boda.
LOS SUEÑOS
Pili Rueda
Soñé
con un minuto lleno de tristeza, de maldad, de avaricia,de
pobreza, de melancolía, de pesimismo.
Cuando
desperté vi que todo eso era cierto; así que
no me queda otro remedio que seguir soñando.
TENTACIÓN
Berta Castelló
Ella
era una fijación, una obsesión. Era perfecta.
Aquella mañana no fui al trabajo por ella, no pude
evitar seguirla una vez más hasta su apartamento.
En el ascensor estábamos los
dos, ella ni siquiera se dio cuenta de mi presencia, no pude
soportarlo; la maté.
Volví a casa. Mi mujer me recibió
con un enorme beso en la mejilla, la comida estaba lista.
EL ACANTILADO
Como
cada mañana, me levanté de la cama y me fui
a trabajar. Me encaminé hacia el metro como hacía
todos los días. El mismo tren y a la misma hora.
Ese
día el tren no iba muy lleno. Paró en la primera
estación de las cuatro que faltaban para llegar a la
de mi trabajo. Y entró una joven hermosa.
El
vagón estaba vacío, como si la gente se hubiese
esfumado. Ella bajó en la siguiente estación.
La seguí, bajé del tren y me dirigí a
la playa, al acantilado. Allí la vi caer.
Instintivamente,
salté. Mientras caía sentí una angustia
muy grande.
TUBERÍAS EXTRAÑAS
Una
mañana más, Ruben entró en el cuarto
de baño y abrió el grifo de la ducha. Mientras
se quitaba la ropa, el agua llenaba la bañera. Luego
se metió en ella y cerró los ojos. Se relajó
durante unos minutos.
Entonces
notó que su cuerpo no tenía contacto con el
agua. Abrió rápidamente los ojos y vio que a
su alrededor todo seguía intacto, excepto su cuerpo.
Asustado,
fue en busca de un espejo. Lo puso frente a él y no
pudo verse;allí sólo se reflejaba la pared.
TRECE
Había
que llegar a trece. Tenía doce años, doce lápices
de Alpino, doce monedas de oro, doce mariposas disecadas,
doce ilusiones ocultas y doce cuentos que leía en una
página Web.
Entonces
se dio cuenta de que mañana cumpliría trece
años. Era un buen comienzo: compraría un lápiz
transparente, pediría como regalo de cumpleaños
una nueva moneda de oro, se apresuraría a disecar la
mariposa que tenía aplastada en el libro de Naturales,
incrementaría en una su lista de ilusiones ocultas
y añadaría este relato de trece líneas
a la página Web.
Y
terminó así: "Otra vez, enamorados, buscaban
en la boda su propia indecisión -¡qué
raro!-, y así, un día más, la solución
sería el túnel de sus sueños, y su eterna
tentación, el acantilado. Tuberías extrañas
le conducirían irremisiblemente a esta línea
trece".
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