Pséudolo
(Saliendo
de casa) ¡Santo Júpiter, qué maravillosa y felizmente resultan todas mis
empresas! Mi plan ya está guardado en mi cerebro, y a este enemigo, a Balión,
(señalando la casa de Balión), lo destruiré con las balas de mi inventiva.
(Viendo llegar a Afánax).

Afánax,
Pséudolo
AFÁNAX.__
(Vestido de viajero con una espada al cinto) Sí, éste es el lugar, éste el
barrio que me indicó mi amo, el soldado. Era en la séptima casa a partir de la
puerta de la ciudad donde habitaba el lenón, al que me mandó traerle esta
contraseña y este dinero (muestra la cara y la bolsa que lleva consigo). Ojalá
encontrara a alguien que me confirmara dónde vive el lenón Balión.
PSÉUDOLO.__
(Aparte). Chsss!, Calla, calla. Este tipo ya es mío, si todos los dioses y los
hombres no me abandonan. Ahora necesito un plan nuevo, pues una nueva
circunstancia se me ha presentado de improviso.
AFÁNAX.__
Llamaré a la puerta y haré salir a alguien a la calle.
PSÉUDOLO.__
( A Afánax) Quienquiera que seas, quiero ahorrarte el trabajo de golpear la
puerta, pues he salido a la calle precisamente para interceder por ella y
protegerla.
AFÁNAX.__
¿Eres tú Balión?
PSÉUDOLO.__
Soy el bodeguero, el administrador de su despensa
AFÁNAX.__
Y tú ¿qué eres, esclavo o libre?
PSÉUDOLO.__
De momento la verdad es que soy esclavo.
AFÁNAX.__
De eso tienes pinta y no pareces digno de ser libre
PSÉUDOLO.__
¿Por qué no te miras al espejo, antes de decir injurias contra el prójimo?
AFÁNAX.__
(Aparte) Este tipo tiene que ser un bribón.
PSÉUDOLO.__
(Aparte) Los dioses me salvan y me protegen, pues éste va a ser el yunque en el
que voy a forjar hoy mil trapacerías.
AFÁNAX.__
(Aparte) ¿Qué estará hablando él a solas consigo mismo?
PSÉUDOLO.__
Dime tú, joven
AFÁNAX.__
¿Qué quieres?
PSÉUDOLO.__
¿ Vienes o no vienes de parte del soldado macedonio? ¿No eres tú el esclavo
de ese militar que nos compró una chica, que le dio quince minas a mi amo, el
lenón y le debe todavía cinco?
AFÁNAX.__
Sí. Pero tú, ¿de qué diablos me conoces? ¿Dónde me viste o hablaste alguna
vez conmigo? Porque yo, desde luego, hasta hoy no había estado nunca en Atenas
ni hasta hoy mis ojos te habían visto nunca.
PSÉUDOLO.__
Pero es que tienes pinta de venir de su parte. Porque, cuando se fue, se fijó
este día como fecha tope para enviarnos el dinero y todavía no nos lo envió.
AFÁNAX.__
Sí. El dinero ya está aquí.
PSÉUDOLO.__
¿Lo traes tú?
AFÁNAX.__
Si, yo mismo
PSÉUDOLO.__
¿ Y a qué esperas para dármelo?
AFÁNAX.__
¿Dártelo yo a ti?
PSÉUDOLO.__
Sí claro, a mí. Yo soy el administrador y contable de mi amo Balión, yo cobro
a sus deudores y pago a sus acreedores.
AFÁNAX.__
Ni aunque fueras, por Hércules, el tesorero del Supremo Júpiter, te confiaría
jamás una perra chica.
PSÉUDOLO.__
En el tiempo que tardas en estornudar, es asunto quedará re-suelto
AFÁNAX.__
(Señalando la bolsa que sujeta tiene en la cintura). Pero prefiero que esté
re-atado a mi cuello.
PSÉUDOLO.__
¡Vete al diablo! ¿quién eres tú para poner en duda mi honradez? Como si a
diario no me confiaran a mí a solas, sumas mil veces mayores.
AFÁNAX.__
Es posible que otros piensen así. Yo, desde luego, no me fío de ti
PSÉUDOLO.__
¿No estarás insinuando que quiero estafarte el dinero?
AFÁNAX.__
No, el que lo estás insinuando eres tú. Yo simplemente lo sospecho. Pero
¿cómo te llamas?
PSÉUDOLO.__
(Aparte) El lenón tiene un esclavo que se llama Siro. Le diré que me llamo
así. ( A Afánax) Me llamo Siro.
AFÁNAX.__
¿Siro?
PSÉUDOLO.__
Sí ese es mi nombre
AFÁNAX.__
Hablamos demasiado. Si tu amo está en casa, llámalo, para que yo pueda cumplir
el encargo que me ha traído hasta aquí, te llames como te llames.
PSÉUDOLO.__
Si estuviera en casa lo llamaría. Pero, si quieres darme a mí el dinero, la
deuda quedará más saldada que si se lo hubieras dado a él en persona.
AFÁNAX.__
¿Sabes una cosa? Mi amo me envió a entregar el dinero, no a perderlo. De no
ser a Balión en persona, yo no le entregaré un céntimo a nadie.
PSÉUDOLO.__
Pero él ahora está ocupado. Está en un juicio.
AFÁNAX.__
¡Los dioses le sean propicios! Cuando yo crea que ya puedo encontrarlo en casa,
volveré. Tú toma, coge ahora esta carta y dásela a él. En ella está la
contraseña convenida entre mi amo y el tuyo en relación con la chica.
PSÉUDOLO.__
Sí ya lo sé
AFÁNAX.__
Estás al tanto de todo
PSÉUDOLO.__
Faltaría más
AFÁNAX.__
Dale pues esta contraseña a tu amo.
PSÉUDOLO.__
De acuerdo, pero ¿cuál es tú nombre?
AFÁNAX.__
Afánax
PSÉUDOLO.__
Pues en nuestra casa no entrarás, no sea que vayas a "afanar" alguna
cosa.
AFÁNAX.__
Te pido un favor Siro.
PSÉUDOLO.__
¿Y qué quieres?
AFÁNAX.__
Yo me hospedo en la tercera posada fuera del recinto de la ciudad. Ve a buscarme
allí cuando vuelva tu amo.
PSÉUDOLO.__
Como quieras, de acuerdo (hace ademán de irse)
AFÁNAX.__
Cuando vengo cansado del camino, quiero descansar un poco.
PSÉUDOLO.__
Haces bien, tu plan me parece estupendo (intenta irse)
AFÁNAX.__
En cuanto coma, me entregaré al sueño
PSÉUDOLO.__ Me parece buena idea (vuelve a intentar marcharse)
AFANAX.__
¿quieres algo más?
PSÉUDOLO.__
¡ Que te vayas a dormir!
AFÁNAX.__
Me voy
PSÉUDOLO.__
¡Ah ¡ Escucha Afánax. Por favor haz que te tapen bien. Te sentirás mejor si
sudas mucho. (Afánax sale)
Pséudolo
¡
Dioses inmortales, me ha salvado la vida este hombre con su llegada! En verdad
que ni la propia Oportunidad pudo ser más oportuna que esta carta, que tan
oportunamente me acaban de entregar. (señalando la carta) Aquí están todos
los engaños, todas las artimañas, aquí está todo el dinero que necesito,
aquí está la amiga que ama el hijo de mi amo. Ahora yo ¡qué importancia me
voy a dar y qué aires de grandeza! Ahora con esta carta voy a burlar a tres
personas: a mi amo, al lenón y al que me la entregó. (Viendo llegar a
Calidoro) ¡Viva! ¡La fortuna de nuevo me sonríe! He aquí otro deseo mío que
se cumple. Ahí llega Calidoro, que viene acompañado no sé por quién.
Calidoro,
Carino y Pséudolo
CALIDORO.__
Mis alegrías y mis penas ya te las he contado todas. Conoces mis amores,
conoces mis sinsabores, conoces mi penuria económica.
CARINO.__
Estoy enterado de todo. Tú lo único que tienes que decirme es lo que quieres
que haga.
CALIDORO.__
Pséudolo me ordenó que le llevara un hombre valiente, una persona que me
quisiera bien.
CARINO.__
Pues has cumplido sus órdenes a la perfección. Llevas un amigo que te quiere
bien. Pero ese Pséudolo es nuevo para mí
CALIDORO.__
Es un tipo genial. C´est mon trovateur. Él fue quien me prometió conseguir
todo lo que te dije
PSÉUDOLO.__
( A Calidoro de una manera teatral) ¡Oh, oh, a ti, a ti, noble príncipe, te
suplico, a ti, señor todopoderoso de Pséudolo, te busco para darte tres veces.
De tres formas, una triple, un trío de dichas, tres, tres alegrías, con tres
ardides ganadas a tres enemigos, traidoramente conseguidas, con malicia, con
astucia y con perfidia! Y todo ello te lo traigo en este papelito tan chiquitito,
en el que hay impreso un sello, una contraseña.
CALIDORO.__
(A Carino) . Este es nuestro hombre. (A Pséudolo) Salud Pséudolo, este es el
amigo que te traigo
PSÉUDOLO.__
¿Quién es ése?
CALIDORO.__
Carino.
PSÉUDOLO.
__ ¡Bravo! (A Carino). Merci beaucoup, mon cher ami.
CARINO.__
Cualquier cosa que necesites, no dudes en ordenármela.
PSÉUDOLO.__
Entonces, espera. (Mostrando la carta)
CALIDORO.__
¿Qué es eso?
PSÉUDOLO.__
Esta carta acabo de interceptarla con la contraseña.
CALIDORO.__
¿Y ahora qué vamos a hacer?
PSÉUDOLO.__
Tú prepárate a abrazar hoy a tu amiga liberada.
CALIDORO.__
¿De verdad?
PSÉUDOLO.__
Sí, de verdad, si es que los dioses me dan vida. Pero es preciso que
encontréis a un hombre rápidamente.
CARINO.__
¿De qué aspecto?
PSÉUDOLO.__
Bribón, pícaro, astuto, que , en cuanto haya recibido las primeras
instrucciones, sepa por sí mismo seguir adelante, sin que nadie tenga que
decirle lo que debe hacer, y que no haya sido muy visto por aquí.
CARINO.__
Si es esclavo, ¿hay algún inconveniente?
PSÉUDOLO.__
Al contrario, lo prefiero con mucho, esclavo a libre
CARINO.__
Creo que puedo proporcionarte un tipo bribón y astuto, que acaba de llegar de
Caristo, enviado por mi padre, y que todavía no ha puesto el pie fuera de casa
ni había venido nunca a Atenas hasta el día de ayer.
PSÉUDOLO.__
Eres maravilloso, pero necesito encontrar a alguien que me preste cinco minas,
que le devolveré hoy mismo.
CARINO.__
Te las prestaré yo, no recurras a otro.
PSÉUDOLO.__
¡Qué hombre más providencial! También necesito una clámide, una espada y un
pet.
CARINO.__
Los tengo en casa. Te los puedo prestar.
PSÉUDOLO.__
¡Bravo Carino! ¿y se puede saber cómo se llama ese esclavo?
CARINO.__
Mono
PSÉUDOLO.__
¿ Y, si se encuentra en apuros, sabe solucionar problemas?
CARINO.__
Mejor que un profesor de matemáticas
PSÉUDOLO.__
¿Y es persona responsable?
CARINO.__
Sí, de innumerables fechorías
PSÉUDOLO.__
¿Y si lo cogen in fraganti?
CARINO.__
Se escurre como una anguila
PSÉUDOLO.__
¿Y es un tipo listo?
CARINO.__
Más listo que Calixto, Pero ¿qué piensas hacer?
PSÉUDOLO.__
Te lo explicaré. Cuando lo haya disfrazado, quiero que se haga pasar por
Afánax, el esclavo del soldado macedonio. Quiero que le lleve la contraseña al
lenón, juntamente con las cinco minas, y que recoja a la chica. He ahí toda la
historia, el resto, ya se lo explicaré a él.
CALIDORO.__
¿A qué esperamos pues?
PSÉUDOLO.__
Disfrazad a nuestro hombre, y llevádmelo a la mesa del banquero Esquino. Pero
daos prisa.
CARINO.__
Llegaremos allí antes que tú.
PSÉUDOLO.__
Echad pues a correr. (Calidoro y Carino salen). Todas las dudas que había antes
en mi alma ya se han disipado. Mi espíritu está tranquilo, mi camino
despejado. Ahora voy al foro para darle instrucciones a Mono sobre lo que tiene
que hacer, para que no vacile y lleve hábilmente a buen término nuestro
engaño. Pronto, os lo aseguro, habremos conquistado la fortaleza del lenón.
FIN
DEL SEGUNDO ACTO